Regeneración del FAP, ¿cómo y cuándo?
Regeneración del FAP, ¿cómo y cuándo? En este artículo te explicamos las ventajas de regenerar un FAP y los motivos por los que debes hacerlo.
Se oye hablar habitualmente de la regeneración de un FAP o filtro antipartículas. Pero realmente, ¿cómo funciona?
Regeneración del FAP, ¿cómo y cuándo? El FAP (DPF) basa su funcionamiento en la carbonización de las partículas sólidas que acompañan los gases de escape de la combustión en vehículos diésel. Para ello es necesario que el FAP alcance temperaturas próximas a los 600ºC de manera constante, lo cual no siempre es fácil.
Cuando se utiliza el vehículo en trayectos cortos, o no se conduce habitualmente a velocidades medias-altas, se pueden presentar problemas de acumulación de partículas en el interior del filtro.
Habitualmente, el proceso de “regeneración activa” de un FAP consiste en conducir el vehículo durante aproximadamente 10 minutos a velocidades superiores a 70 km/h, en un régimen de revoluciones ligeramente superior al óptimo de crucero.
Además, el vehículo enriquece la mezcla de combustible, elevando la temperatura de los gases de escape hasta el punto de carbonizar las partículas adheridas al FAP y evitando que salgan contaminando el aire.
El problema empieza cuando el conductor interrumpe este proceso antes de que se complete. Si esto ocurre de forma repetida, se llega a un punto en el que el filtro está tan obstruido que ya no se regenera solo por este método.
Tipos de regeneración del FAP
No toda regeneración es igual. Hay tres formas distintas de que el filtro se limpie, y conviene distinguirlas:
Regeneración pasiva
Se produce de forma automática mientras conduces, sobre todo en carretera, cuando el sistema alcanza temperaturas superiores a 350°C. No consume combustible extra ni requiere intervención, pero no se activa en trayectos cortos o en ciudad, así que si haces mucha ciudad puede no ser suficiente.
Regeneración activa
Aquí el motor inyecta combustible adicional para elevar la temperatura del escape y quemar el hollín acumulado. Se activa incluso en conducción urbana, pero aumenta el consumo, y si apagas el coche antes de que termine, el proceso se interrumpe (es justo el escenario descrito más arriba).
Regeneración forzada
Es un procedimiento manual que se realiza en taller, con equipos de diagnosis específicos para forzar la limpieza del filtro cuando la regeneración activa ya no es suficiente. Resuelve bloqueos graves y evita tener que sustituir el filtro, pero requiere intervención profesional: hacerlo mal puede dañar el filtro.
Síntomas de un FAP obstruido
Antes de llegar a necesitar una regeneración forzada, el coche suele avisar. Presta atención si notas:
- Pérdida de potencia del motor.
- Aumento del consumo de combustible.
- El testigo de avería del motor encendido.
- Ralentí inestable o dificultad para arrancar.
- El ventilador funcionando en exceso, incluso con el motor frío.
Si te suena alguno de estos síntomas, puede que el filtro necesite una regeneración o una limpieza profesional cuanto antes.
¿Es peligroso conducir con el filtro saturado?
Sí. Ignorar el problema durante demasiado tiempo puede provocar rotura del turbo, daños en los inyectores y una acumulación de hollín tan grande que ya no se puede regenerar, solo limpiar a fondo o sustituir.
¿Cada cuánto hay que regenerar el filtro?
No hay una cifra fija: depende del tipo de conducción. Como orientación general:
- Hacer trayectos largos de forma periódica ayuda a activar la regeneración pasiva.
- Si conduces sobre todo por ciudad, conviene pasar revisión con cierta frecuencia.
- Seguir el plan de mantenimiento recomendado por el fabricante del vehículo.
Entonces, ¿qué hay que hacer para regenerar un FAP?
En el mercado existen diversos aditivos que prometen solucionar este problema. Está más que demostrado que no son eficientes y, además, suponen un perjuicio para el vehículo.
En Limpiar el FAP contamos con tecnología de vanguardia en limpieza de filtros antipartículas FAP (DPF): desmontamos el filtro del vehículo para hacer una limpieza integral que garantiza un desahogo de gases superior al 98%. Conectamos el filtro a un equipo de diagnosis, forzamos el proceso de limpieza y verificamos el nivel de saturación antes y después, probando el vehículo para confirmar que todo funciona correctamente. Puedes consultar el precio real de este servicio en nuestra página de tarifas.
¿Se puede evitar tener que regenerar el filtro?
No por completo, pero sí se puede reducir la frecuencia con la que hace falta:
- Conducir con cierta regularidad por carretera, no solo por ciudad.
- Usar diésel de calidad.
- No ignorar los testigos del motor cuando se encienden.
- Hacer mantenimientos periódicos en un taller especializado.
¿Qué efectos positivos tiene la limpieza del FAP?
- Un filtro de partículas en buen estado garantiza un nivel mínimo de emisiones contaminantes a la atmósfera.
- Mejora la potencia y el rendimiento del vehículo.
- Alarga la vida del turbocompresor, evitando que los gases de escape hagan “efecto retorno” hacia la geometría interna del turbo, lo que lo puede agarrotar y provocar una avería.
Preguntas frecuentes
La regeneración del filtro antipartículas no es un capricho: es una necesidad para mantener el motor sano y cumplir con las emisiones. Si el testigo se enciende o notas alguno de los síntomas anteriores, no lo dejes pasar: una limpieza profesional a tiempo es mucho más barata que una avería grave.

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